Power dressing

Cuando pones este anglicismo en google te encontrarás con una cantidad de mujeres con unas pintas bastante andróginas, sastres negros, cabellos cortos, calzado tipo Oxford, etc, y no es que no me guste este estilo, de hecho lo uso mucho y es uno de mis favoritos, es solo que me causa gran curiosidad y un poco de risa que la respuesta a una “mujer poderosa” sea una corbata.

Cuando una mujer quiere comunicar con su imagen que lleva en sus hombros algún tipo de liderazgo o “poder” debe estar necesariamente andrógina, de negro o hasta con corbata ¿acaso con una falda de flores no es posible ser poderosas?

Rechazo completamente este imaginario, simplemente pienso que no hay ninguna fórmula para vestirse que demuestre de lo que eres capaz. De hecho, se trata más bien, de dejarte llevar por tu institución hacia la moda, usar lo que esté de acuerdo a nuestro gusto, estilo y necesidades del día.

¿Confianza? Es ese “no sé qué” que todas tenemos con el simple hecho de creer en nosotras mismas. ¿Será que lo conseguimos exclusivamente usando pantalón y corbata cómo mister Google cree?

Lo que implico aquí es que es momento de evolucionar en ese sentido y darnos cuenta que el verdadero “power dressing” está en ser nosotras mismas y comunicar fielmente quienes somos con lo que queremos llevar puesto. En mi caso me gusta la moda, las tendencias y mezclar todo lo que no combine y esto me ayuda a alimentar mi espíritu positivo y confianza para asumir cualquier tipo de reto.

Sé fiel a tu pinta

PH: Crimson Crazed

@crimsoncrazed

MUA: @katerina_martina

Estoy cada vez más convencida que todas compartimos los mismos problemas, complejos e inseguridades, también estoy segura, que todas en distintos niveles y etapas, pero ciertamente, pasamos por emociones muy parecidas.

En esta entrada, quiero compartirles que al igual que ustedes muchas veces soy infiel a mi pinta porque quizás se sale de lo que los demás están esperando de mí. Cuando te diriges a cualquier actividad siempre hay amigos, acquaintances e incluso desconocidos que están esperando cosas de ti y mucho más si eres una “fashionista”.

Dependiendo del contexto en el que estés todos esperan a que apeles a lo que ellos consideran lo correcto y Dios te libre si la cuestión es hacia los lados de la costa, a la cual amo, pero debo ser sincera, son muy exigentes por estos lados y siempre, siempre (believe me) tienen una opinión sobre ti, no importa como estés, nunca sales ganando.

Lamentablemente la presión recae con más énfasis hacia las mujeres, a quienes definitivamente la biología acompaña con un sin número de gloriosos ciclos que afectan directamente lo que queremos comunicar con nuestra ropa.

Por ejemplo,  para ir a gozar un reggaeton en todo su esplendor escogería  lo que más se asemeje a Beyoncé, haciéndole caso a lo más primitivo de mi “ego”, si fuera  un poco mas fiel a mi “yo”  (freud staff) tal vez no pensaría tanto en Beyoncé si no en ese outfit que reflejase exactamente lo que yo entiendo por estético y sexy, quizás no incluiría tanta minifalda y definitivamente si recurriera a mi “super yo” (lo que creemos éticamente correcto) me iría más bien al teatro.

Le somos infiel a nuestra pinta porque quizás no es lo suficientemente sexy, elegante, adecuada o simplemente no es “tendencia” y nos esclavizamos comunicando exclusivamente eso que los demás esperan de nosotras. En más de un millón de ocasiones sería deli ir a bailar en sweatpants, ir a una cena en tennis o en el caso contrario como en las fotos, irte a caminar un domingo en una linda falda plisada just because.

No tiendo a ser de extremos, creo que podemos hacer un balance entre estos polos siendo fieles a lo que nos gusta. En mi caso he tenido una evolución desde el androgenismo hacia la feminidad absoluta guardando algunos detalles inesperadamente sofisticados. En estas fotos el outfit es fiel a mi “yo” porque simplemente no me interesó que llevo el mismo color en distintos tonos sin apelar a los contrastes, sin aretes, tapo hasta lo más alto de mi cuello para sentirme sexy, cortes que normalmente no se esperan: falda larga y abrigo largo y varias cosas a las que normalmente renunciaría porque le doy prioridad a lo que los demás están esperando de mi.

Estar “perfectas” (el comentario favorito de todas en las redes de hoy) requiere pasar por encima de nuestra comodidad, estado emocional o más bien hormonal, retención de líquidos, lo que hemos comido durante el día, ¿no les pasa que condicionan lo que se comen de acuerdo a lo que llevan puesto?.

Debo admitir que gracias a quienes se arriesgan a romper todas estas “reglas” se crean nuevas tendencias que con fascinación se siguen con gran entusiasmo. Pensemos en Jeremy Scott, Nicolas Ghesquière, Balenciaga y la reina de ser fiel a su pinta: Man Repeller.